sábado 28 de noviembre de 2009

Preparando la exposición "Escuelas del mundo/Schools of the world".





Estoy preparando, junto con otros dos compañeros de la Escuela de Magisterio de Ciudad Real, la exposición fotográfica "Escuelas del mundo7 Schools of the world". Se tratará de una muestra de fotógrafos /as variada en la que se puedan apreciar las diferencias de unos países a otros y las formas de mirar de unos autores a otros. Un intento de reflexión en ambas direcciones especialmente dirigido a futuros maestros y maestras que reciben a diario una información muy contradictoria de los medios de comunicación de masas y de la propia realidad circundante.


Si estás interesado/a envíame un correo a:







Se trata de una iniciativa sin ánimo de lucro pero con gran afluencia de un "público" muy interesado en el tema. Por el momento ya contamos con algunos trabajos muy buenos e interesantes.

domingo 22 de noviembre de 2009

El también polémico discurso del fotógrafo Gervasio Sánchez

Gervasio Sánchez es periodista y fotógrafo. Quizás su obra más famosa sea la de la minas antipersona. Le concedieron un prestigioso premio y su discurso levantó ampollas pero más claro no se puede ser...¡Enhorabuena!

Polémica en torno a la fotografía de menores: el "manifesto"

Existe una creciente preocupación y polémica en torno a la fotografía de menores. El "manifesto" creo que es un primer documento para tomar contacto.

sábado 19 de septiembre de 2009

Relatos 14: Mis siguientes exposiciones fotográficas

Relatos 13. Mi primera exposición fotográfica.

En el año 1985 un concejal del PSOE de Villarrubia de los Ojos dimitió por lo que entró Ángel Morales. Creo que una de las primeras cosas que hizo el nuevo edil fue proponernos organizar una exposición de Fotografía. Nos habló de la posibilidad de contar con una subvención del Área de Cultura, Juventud y Deporte de la Diputación Provincial de Ciudad Real. Ángel preparó la reunión con el responsable de dicha institución que, en aquel momento era Manuel Juliá. La organización corría a cargo de la Agrupación de Teatro "La Camisa", tan activa en aquella época.
Se trataba de exponer unas fotografías ampliadas y enmarcadas de Ismael Barbé Gil-Ortega, de Enrique Soria López y mías, junto con piezas de cerámica de José Agustín Gómez-Porro. Se nos concedió una ayuda de cuarenta mil pesetas en total para las ampliaciones y los marcos. La imprenta de la Diputación nos hizo unos dípticos (Depósito Legal: CR-1.610-1985) con unos textos.
La exposición tuvo lugar en el Pub Santiago, en la Plaza de la Constitución. Para mí y supongo que para mis tres amigos, fue una extraordinaria oportunidad para aprender. Es curioso y quizás no haya una relación causa-efecto pero Ismael es ahora profesor de Fotografía y fotógrafo y Jose es ceramista con su empresa Guadiamuro. Enrique siguió y sigue haciendo fotografías y yo también he seguido en este mundillo.
Aunque el tiempo transcurrido ha borrado muchos detalles -veinticuatro años-todavía recuerdo la emoción y dedicación con las que preparamos todo. Hicimos carteles para ponerlos por todo el pueblo y, cada cartel, era diferente. El tío Leocadio (qepd) nos hizo un tiznao para el día de la inauguración, invitamos a gente y recibimos ofertas de compra aunque no vendimos nada. Cada uno de nosotros tenía un espacio en el Pub para colgar sus fotografías y quedó bastante bien. La mayoría de las críticas eran positivas pero nos quedábamos con las ganas de recibir opiniones de personas con conocimientos en temas fotográficos y artísticos. Recuerdo que fue muy importante para mi la visita y la opinión de Ángel Núñez que, además de ser el padre de un amigo, era pintor con una larga trayectoria y con una obra que hacía tiempo se había distanciado del figurativismo para buscar otros entornos de creación y experimentación. Ángel nos dio la enhorabuena por la iniciativa y nos hizo algunas críticas que traspasaban la mera cortesía.
Lo curioso también fue que se trató de una actividad patrocinada por una institución que no sintonizaba con otra por lo que no hubo colaboración, casi una constante en mi vida.
Cada autor expuso unas diez fotografías y un número similar de piezas de cerámica. De mis fotografías recuerdo que la que más gustó fue una de unos pimientos colgados en una ventana pequeña de una pared jalbegada. Un amigo me llegó a ofrecer quince mil pesetas por aquella imagen pero no la vendí. No sé porqué tomé aquella decisión no meditada sino que, rápidamente, sentí que no quería vender fotografías, que no debía, que yo hacía aquello por otra razón. También ésto ha sido una constante en mi vida y todavía hoy siento algo raro y negativo cuando me hablan de compras y ventas. Recuerdo que alguna fotografía la regalé y otras todavía están en mi casa. Las fotografías que recuerdo son:
  • pimientos en ventana
  • estatua rota
  • cerrojo de madera
  • molino de viento de Puerto Lápice
  • gallina en una puerta de un gallinero
Posteriormente la misma exposición se llevó a la Galería El Paraguas de Daimiel. Allí las cosas no salieron como yo esperaba. La idea inicial era que la exposición pudiera ser itinerante pero era muy complicado. Yo, por ejemplo, me fui a cumplir mi Servicio Militar y nuestras posibilidades de organización y movilidad eran casi nulas.
En mi opinión la exposición cumplió sus objetivos e institucionalmente fue un éxito. Creo igualmente que el verdadero protagonista fue el concejal Ángel Morales y que Santiago de Mena, propietario del local y del Pub, en la misma medida, tuvo un comportamiento ejemplar. Sin su apoyo no habría sido posible la exposición.
Por cierto que la exposición la titulamos como"Exposición de Fotografía y Cerámica" y tuvo lugar en septiembre de 1985.

martes 1 de septiembre de 2009

Relatos 12. Mis cámaras fotográficas.

Mi primera cámara réflex, la Pentax P30, que me fue robada en Calpe (Alicante)

Mi primera cámara réflex fue una Pentax P30. La compré en Londres con los ahorrillos de emigrante y estudiante. Cuando llegué a Londres tras terminar el Servicio Militar, en noviembre de 1996, mis amigas Pili e Isabel enseguida me informaron de que había muchos establecimientos, que había un gran mercado de segundamano y de venta a plazos (impensable en Madrid en aquellos tiempos), y, sobre todo, que aunque casi todo era mucho más caro, la Fotografía era mucho más barata que en España.
Tras ver bastantes escaparates un sábado por la mañana me compré mi cámara. El revelado y el positivado en color era, efectivamente, mucho más barato hasta el punto de que prefería hacer fotografías o segundas copias y usarlas como tarjetas postales para las muchas cartas que escribía y enviaba a España a mi familia y amistades.
Tras poco más de un año, en un viaje a Calpe (Alicante) en Semana Santa me robaron la cámara con toda mi ropa e incluso el dinero. En realidad nos robaron todo el equipaje de las cuatro personas que queríamos pasar unos días de vacaciones. Pusimos denuncia en el cuartel de la Guardia Civil pero yo sabía que no volvería a ver mi cámara. Había leído algunas veces algo al respecto en revistas de Fotografía pero ahora me tocaba a mí. Los robos de equipos fotográficos son muy frecuentes y yo, por mi parte, juré que no me volvería a pasar. Se trataba de tomar una serie de precauciones como no dejar nunca la cámara en un coche o fuera del alcance de la mano.

Mi segunda cámara réflex, la Nikon F301

En el momento que tuve el suficiente dinero ahorrado me compré otra cámara y un objetivo de 28-70 Sigma. En esta ocasión ya me podía permitir que tuviera motor de arrastre y además me compré un zoom de segunda mano. Como curiosidad y coincidencia, mi segunda cámara también la compré en el extranjero, en Amsterdam. Allí se daban circunstancias muy similares a las de Londres. Fue ésta mi cámara durante años hasta que, en 1997 (¿?) tuvo una avería y el coste de repararla era muy superior a la compra de una nueva.
Durante los años que la tuve fui comprando equipo muy variado, desde objetivos específicos para macro como un Tamron macro de 90 o muy buenos como un Novoflex 600.
Mi tercera cámara réflex, la Zenit…
Había ganado un par de concursos en la Facultad de Ciencias Químicas de Ciudad Real (Universidad de Castilla-La Mancha) y otro en el Colegio Mayor José Maestro, cuyos premios eran vales para comprar material fotográfico en un establecimiento o una cámara fotográfica, de manera que me hice con dos cámaras Zenit y con un flash. Empecé a usar la cámara Zenit alternando su uso para llevar carretes de negativos o en alguna ocasión blanco y negro.
Mi primera cámara digital, la Olympus Camedia

Me costó trabajo “entrar” en el mundo digital. Mis conocimientos sobre informática o, mejor dicho, sobre el manejo de ordenadores y otros aparatos parecidos era muy limitado. Me compré la cámara digital en Piedrabuena, en un establecimiento de electrodomésticos, Sacramento, que era filial de la cadena Master. En ese establecimiento se podían comprar carretes y pilas o revelar y positivar carretes. El precio estaba bien y en cuanto a tiempos eran razonables para esas fechas, entre un día o dos de espera. La cámara me costó 230 euros y pronto le saqué bastante partido en el sentido de que hice miles fotografías de las que, muy pocas pasaron a papel. Me sirvió sobre todo para familiarizarme con las cámaras digitales y con la descarga de fotografías al ordenador. Pronto la tarjeta de memoria Xd de 128 megabites se quedó pequeña y compré otras de más capacidad.
La cámara tenía una definición de cinco megapíxeles, pilas recargables y tarjeta Xd.


Mi segunda cámara digital, la Olympus ultrazoom SP360

La segunda cámara digital compacta la compré en enero de 2008 en un establecimiento en Ciudad Real, Eurofoto. Me costó 375 euros y estaba empezando a bajar de precio porque la misma marca acababa de lanzar otra cámara un poco más avanzada. Esta cámara tenía ocho megapíxeles y un zoom óptico hasta 18 x. Las tarjetas Xd eran de un giga y las pilas también son recargables. Tiene, entre otras muchas posibilidades, un macro bastante potente.

La primera cámara réflex digital, la Canon EOS 1000D

En enero de 2009, cuando estaba a punto de comprarme una cámara réflex digital de la gama profesional de Olympus, llégó a mis manos una Canon EOS 1000 D de la Universidad de Castilla-La Mancha ya que habíamos elaborado un proyecto de renovación de materiales científicos y didácticos. Con esta cámara estoy haciendo fotografías actualmente pero ya le he puesto el ojo a la nueva cámara Canon Eos 5 Mark II. Para esta cámara me he ido comprando y me han ido regalando materiales como una mochila, un bolso, un plato micrométrico, objetivos y un flash macro. La particularidad de este momento es que algunas compras las he hecho por internet tanto de un establecimiento español como del extranjero, concretamente de Hong Kong. Además, me incorporé al foro de internet de canonistas.com donde colgué algunas fotografías y leí comentarios con los que se aprendí.

lunes 31 de agosto de 2009

Relatos 11. Pirateo de Internet.

Entre las formas de pirateo de fotografías la de Internet me pilló de sopetón. Me ofrecieron la posibilidad de "colgar" de forma gratuita -siempre de forma gratuita- una exposición fotográfico-didáctica que yo había organizado y de la que era autor junto con un amigo, Enrique Ayllón. Se trataba de una institución que me parecía y parece muy interesante. Me advirtieron del tema del pirateo pero accedí. La primera vez que ví una de mis fotografías publicadas en un periódico me molestó bastante. Pedí por favor que no me lo volvieran a hacer en esa otra institución. No sé si volvió a ocurrir. Ahora tengo muchas más fotografías publicadas: libros, revistas, periódicos, pósters, internet...(dicho así parece mucho pero no es tanto). Sé que me pueden piratear en cualquier momento pero no encuento otra salida si quiero que algunas de mis fotografías se puedan ver.

Relatos 10. Un particular pirateo fotográfico por periódicos institucionales.

Entre las formas de pirateo que he sufrido la más curiosa es la que se me ha dado con un periódico provincial institucional. Resulta que durante unos años fuí lector asiduo y colaborador no remunerado. Escribía alguna Noticia o Nota de Prensa, enviaba algunas fotografías, mandaba alguna Carta al Director o algún artículo de opinión o colaboración. Mis trabajos algunas veces se publicaron y otras pudieron ser usados para redactar la información o para contrarrestarla, minimizarla o censurarla. Algunas fotografías mías se publicaron. En algunas ocasiones se publicó mi nombre pero lo normal es que no se publicara o se publicara el de otro autor. A veces, una fotografía que yo había enviado para ilustrar un tema (o la había enviado por ejemplo otra persona que me había pedido el favor como por ejemplo un alcalde de un municipio) se publicaba en diferentes ocasiones y siempre sin mi nombre y mi consentimiento.
Hace unos meses fuí a buscar una información de archivo al no citado periódico institucional. Estábamos buscando una imagen cuando apareció una fotografía mía. Por detrás estaba todavía el texto muy breve que yo había escrito a mano como pie de foto. Pregunté que si me la podía llevar y me dijeron que no, que lógicamente era propiedad de la institución. Pedí una copia y, por tratarse de mí...me la regalaron escaneada.
Hay fotografías que se han enviado sin poner condición alguna, sin firmar, sin hablar con nadie, sin enviar un sobre prefranqueado y empiezan a ser utilizadas y conservadas o archivadas como si fuesen de su propiedad. Ahora, desde hace tiempo, he restringido mucho mis colaboraciones. Pido incluso que se me remunere lo que supone que formo parte de una casta de apestados, expulsado del recinto amurallado, me encuentro a las afueras del castillo pero hago lo que quiero con mis fotos.

Relatos 9. El pirateo de fotografías.

Para muchas personas, la mayoría, esto del pirateo de fotografías les puede sonar raro, como si les hablas de la autotomía de algunos lacértidos o de la adelfofagia de las salamandras. Cuando lo quieres explicar, lo grave, es que les resulta más extraño aún y se suelen producir discusiones del tipo "callejón sin salida". No sólo no saben sino que no te escuchan y no te quieren ni entender porque creen que se trata de obviedades...
-¿Cómo que yo no puedo hacer con esta foto lo que quiera si es mía?
-Es que no es tuya...
-¿Cómo que no es mía, mírala, la tengo yo?
Si se consigue explicar eso de la Propiedad Intelectual o que yo soy dueño de mi casa...entonces, a veces te contestan con eso de ¿pero a tí que más te da? ¿porqué no la dejas?
Como nunca he tenido un interés vital en vender fotografías y como tampoco soy un fotógrafo de renombre ni tengo "fotones" no he tenido demasiados problemas. Me he llevado algunos disgustillos cuando he hablado o discutido este tema, sobre todo con personas a las que suponía unos conocimientos previos al respecto y, más que eso, una capacidad de comprender y empatizar...pero casi nunca ha sido así.
Algunas veces me he encontrado fotografías mías publicadas sin mi permiso y sin nombrarme como autor o propietario de la misma. En una ocasión se lo comenté al autor de un libro y me dijo -y no tengo porqué desconfiar- que no sabía que la foto fuera mía ni que hubiera que pedir permiso o citar la autoría. Hoy mismo, 31 de agosto de 2009, estaba buscando unos datos en un libro porque estaba trabajando en la wikipedia y me he encontrado un fragmento de una fotografía (en realidad una "diapo", diapositiva de 35 mm) que hice yo. Tampoco se me cita. No se trata en ninguno de los casos citados de iniciativas con ánimo de lucro pero, como se suele decir, "lo bien hecho bien parece". En general ha habido y nhay muy poco respeto yh muy poco reconocimiento por la Propiedad Intelectual en este país pero, claro, se podría argumentar que no la hay en general con la Propiedad...

Relatos 8. "La fecha y quiénes son por detrás"

Desde que recuerdo, en mi casa tanto mi madre (1922) como mi tía Olalla Soria Villegas (1909-1990) siempre decían que había que poner por detrás de las fotografías quiéres eran las personas que aparecían y la fecha. Cuando una fotografía aparecía sin información y ellas ya no conocían a esas personas lo recalcaban...¡ves, ya no sabemos quiénes son!¡qué manía de no poner quiénes son!. Y es que había fotografías muy antiguas, tanto como para que no hubiera posibilidad de recordar...Por ejemplo, la foto del mencionado muerto o fotos que podrían ser de los años setenta, ochenta y noventa del siglo XIX. Tenemos una fotografía de unos familiares de mi padre (1918-1983) que incluye sus datos de manera que aunque nadie los conoció creemos saber quiénes eran y nos parece que encontramos parecido con miembros de nuestra familia. Esa fotografía dedicada es de 1879.
Con las fotografías que ya iban llegando de mi propia cosecha siempre tuve cierta dejadez de manera que algunas fotografías las referenciaba y otras no. Uno de los problemas es que la tinta de bolígrafo es muy poco duradera y menos aún en papeles como el fotográfico de manera que es posible que una parte considerable de la escasa información se haya perdido. Un capítulo más que facilita el mal uso y el pirateo de fotografías.

Relatos 7. Fotografías de muertos.

En mis primeros contactos con las fotografías antiguas hubo una mezcla de fascinación, miedo y cierto sentimiento muy parecido al asco. Creo que el hecho de imaginar o saber que algunas o muchas de las personas que aparecían en las fotografías antiguas estaban ya muertas me producían esas contradicciones. Mi sentir se agravó cuando por primera vez vi una fotografía de un muerto mezclada con total naturalidad entre el resto de imágenes. Para colmo se trataba de un sacerdote y el formato, creo recordar, era una tarjeta de gabinete. Peró aún hay más...a mí me daba mucho miedo el túmulo de color morado que se ponía en la puerta de la iglesia de mi pueblo -Villarrubia de los Ojos- los días que había entierro, que eran muchos. En esta fotografía no sólo había túmulo sino que además aparecía una calavera en él...
Después me llegaron unas fotografías de un niño muerto con unas cartas de los familiares en las que se describía con todo detalle la enfermedad y los últimos momentos. Me dio aquel material un amigo que lo encontró tirado en el campo. Durante unos años lo tuve metido en un cajón y creo que lo acabé tirando. Cuando ya empecé a interesarme por la Historia de la Fotografía supe que durante un tiempo fue normal fotografiar cadávers. Descubrí en los logotipos de fotógrafos más o menos famosos que entre otros servicios ofrecían esa posibilidad. Después esa retórica, ese discurso, esa costumbre, ese gusto y esa práctica fueron cayendo en desuso.Hay algunos trabajos de Fotohistoria sobre este tema y en algunos cursos y congresos he oído conferencias o alusiones al respecto.

jueves 20 de agosto de 2009

Relatos 6...Aquellos negativos enormes...




Hace ya cuarenta años. Yo era un niño. En una caja de cartón de mi casa había fotografías antiguas. Algunas eran de finales del siglo XIX. Había muchos negativos. Años después supe qué era eso de "negativos". Eran muy grandes y algunos habían sido hechos por miembros de mi familia, incluyendo a mi padre, a mi madre con su cámara Kodak Brownie y a mi tío Antonio Soria.

Después fuí yo el aficcionado pero ya los negativos -hasta que llegaron los pixel-eran de 35 milímetros. Ahora, además, soy también aficionado a la Fotografía Antigua.

El fotógrafo Gervasio Sánchez y Camboya

Gervasio Sánchez es un fotógrafo comprometido con su tiempo. El trabajo que se puede ver en el espacio madrileño Caixa Forum nos muestra las crueles huellas de las minas antipersona. Textos y fotografías nos van acercando a ese país que quiere salir de su propia pesadilla, la de la guerra. Destaca especialmente la figura de Kike Figaredo. Se echa en falta un catálogo de la exposición no obstante me ha resultado extraordinaria y espeluznante. Igualmente opino del Libro del autor "Vidas minadas. Diez años después".

viernes 17 de julio de 2009

Relatos...5. Mi primera cámara fotográfica.

Compré la que fue mi primera cámara fotográfica réflex el año 1987 en Londres. Yo estaba allí trabajando y estudiando inglés -más lo primero que lo segundo-y conseguí ahorrar lo suficiente para comprarme una Pentax P30. El mundo de la Fotografía en Inglaterra en aquellos años era muy diferente al que yo conocía. Todo era más barato, más variado y más rápido. Había más mercado incluyendo el de segundamano y la venta a plazos. Esta cámara me fue robada en Calpe (Alicante) junto con todo el equipaje mío y de mis amigas y amigos.
Cuando estaba allí me salía más barato enviar fotografías como si fueran tarjetas postales que comprarlas. Cuando volví, al menos uno o dos años después, seguía siendo mucho más barato revelar y positivar allí pagando los gastos de envío de ida y vuelta, hecho que todavía hoy me sorprende y que, comentado con profesionales, despierta la desconfianza.

viernes 10 de julio de 2009

Relatos...4: los amigos

Debo mucho a mis amigos en todos los aspectos de la vida. Hablando de Fotografía, mis amigos fueron fundamentales en mi aprendizaje y mi evolución. Éramos un grupo o pandilla que, un buen día, decidimos salir a hacer fotos. Yo había visto algunas exposiciones y quería hacer fotografías de naturaleza.



Creo que ya debíamos tener catorce o quince años cuando fuímos hacia el río Gigüela con una cámara Werlisa de Miguel Ángel. Allí resultó que estaban construyendo el puente y había gente trabajando. Un camión grúa enorme mantenía elevada una viga gigantesca. Hicimos algunas fotos y otras a la entrada del pueblo, de fachadas de bodegas con aspecto un poco destartalado pero en perfecto estado entonces.



Por esos tiempos de 1974 ya me debía haber desaparecido la cámara Kodak Instamatic por lo que empezó una etapa de préstamos ininterrumpida hasta que compré mi primera cámara en Londres, ya en 1987.

De repente algo inesperado pasó que vino a modificar sustancialmente nuestra afición. Mi primo Enrique se presentó nada más y nada menos que con una cámara réflex. Era de una marca desconocida pero se convertiría en una verdadera joya para los "amigos fotográficos". Una Topcon de segundamano fue nuestra maestra durante mucho tiempo. Por supuesto, sin la generosidad de su propietario, Enrique, ésto no habría sido posible.

La cámara se convirtió, de alguna manera, en el centro de nuestras vidas. Algunas reglas nmotécnicas nos ayudaban en el aprendizaje de los rudimentos: "máximo número mínimo abertura" o "a mayor abertura menor profundidad de campo".
Los carretes, más en blanco y negro que color, eran comunitarios y dividíamos el importe total (precio de la película, revelado y copias) entre el número de fotografías obtenidas por cada uno para pagar de forma equitativa. El revelado y el positivado en color era mucho más costoso y lento y el fotógrafo de Villarrubia de aquellos momentos lo enviaba a Alcázar de San Juan o Ciudad Real. Solía tardar entre diez y quince días y a veces más. Eran esperas un tanto angustiosas y desesperantes ya que queríamos ver cuanto antes los resultados y cómo se habían operado los cambios entre lo que veíamos, lo que queríamos y lo que de verdad aparecía en aquellas fotografías de diez por quince. El blanco y negro era más rápido y mucho más barato. Dependía fundamentalmente de la organización personal del fotógrafo y los formatos eran menores, de siete por nueve. En muy pocos años se produjo el cambio y el color fue más barato y asequible pasando el blanco y negro a ser hasta difícil de revelar y positivar.
Enrique aportó otra herramienta muy interesante para nuestra formación fotográfica. Se trataba de dos libros de fotografías, probablemente de concursos o de fotógrafos más o menos consumados. Pasábamos muchas horas viendo aquellas fotografías que se transformaban como del anonimato a tener un lenguaje común. Con los comentarios de unos y otros íbamos aprendiendo a leer, a interpretar, a apreciar, a configurar nuestros gustos fotográficos. En ocasiones esa actividad la hacíamos por la noche en la Glorieta, la plaza del pueblo, en los largos veranos de la adolescencia y juventud.
El verano de 1979 también fue diferente porque desde el ayuntamiento -el alcalde era Ricardo San Pastor Ortiz-se instauró la celebración del Día de la Juventud el día quince de agosto. Ese año, además de muchos deportes hubo concursos de carteles, de poesía, de prosa...Así que al año siguiente (dato por confirmar) propusimos que se organizase un concurso de Fotografía. Nos sorprendió que nos encargaran a nosotros de la organización, la redacción de las bases, los plazos, los formatos...Animamos a todas las personas de las que teníamos constancia que hacían fotografías creativas a participar y, para ser la primera vez fue un éxito de participación. Algunos de nosotros conseguimos premios.
Con el tiempo, el número de "amigos fotográficos" fue creciendo y las experiencias conjuntas, el aprendizaje y la colaboración se sucedieron aunque en otros escenarios geográficos debido a mis cambios de residencia. Creo que no exagero al decir que en Fotografía se establecen relaciones muy curiosas de amistad. Supongo que ocurrirá lo mismo con otras actividades.